La Independencia e Imparcialidad del Árbitro, Introducción
La selección del árbitro es un tema axial del arbitraje Ciadi, pues de la calidad del primero dependerá aquella de este último. Y, entre los diversos elementos que exige la capacidad positiva del árbitro, quizá los más importantes sean aquellos de independencia e imparcialidad.
Lamentablemente, pese a su global difusión legislativa se observa una deficiente comprensión de ambos requisitos, tanto a nivel de su contenido como de sus alcances.
Tal situación ha llevado -en años recientes- al progresivo aumento de pedidos de recusación contra árbitros Ciadi por falta de independencia e imparcialidad, como de pedidos de anulación basados en la fractura de tales requisitos.
Por todo ello, es objetivo del presente texto, alcanzar a los practicantes y estudiosos del arbitraje Ciadi, diversos criterios y reglas que les permitan un adecuado entendimiento de la independencia e imparcialidad. Lo cual, a su vez, posibilitará evidenciar aquellos ataques tácticos -al árbitro o al laudo- que sólo se justifican en el cinismo o la derrota, como también determinar aquellos supuestos en que el árbitro carece efectivamente de independencia y/o imparcialidad.
En el capítulo primero, abordaremos el tema del tratamiento que le da la normativa del Ciadi a la independencia e imparcialidad del árbitro. En tal forma, analizaremos la independencia e imparcialidad. Los requisitos de nacionalidad. Así como la obligación de revelación. La recusación de árbitros y de miembros de comités ad hoc. Como también la anulación del laudo arbitral.
En el segundo capítulo, analizaremos diversas decisiones en materia de independencia e imparcialidad del árbitro, emitidas por diversos Tribunales Arbitrales Ciadi, Miembros de Comités Ad Hoc o por el Presidente del Consejo Administrativo del Ciadi, planteando además los comentarios del caso.
En el capítulo tercero, plantearemos algunas reflexiones sobre lo observado en el presente trabajo, así como también las recomendaciones que consideramos pertinentes para la mejora del sistema.
Finalmente, deseo que este texto sea de utilidad a todos los pacientes lectores y que recuerden -como decía Yalal ad-Din Muhammad Rumí- que “La palabra es sombra de la realidad y accesoria de ella. Si la sombra atrae, con mayor razón atraerá la realidad”.
Lima, Diciembre de 2012

